Más de las 5 de la mañana. Menos de las seis. Casi vomito la situación. La cagué pero no pude vomitarla. Recién salgo del baño. Insoportable ayer anoche y hoy, lo que va del día. Límite tolerable de egocentrismo o de paranoia. Solamente quería sembrar lombrices y que ellas transformaran la tierra arcillosa en humus. Filmar el proceso. Que los chicos y chicas mis alumnos y alumnas lograran entusiasmarse con ese proyecto. Lo han hecho. Bien entusiasmados que están. Por otro lado, a nivel adultez, docente, voy a decir para hacerla corta que varios , la mayoría de ellos -colegas míos, compañeros/eras de trabajo- se están cagando de la risa de mí de las lombrices y de mi falta de carisma ante la gente adaptada y normal. Solamente tendría que ser capaz de que me importe nada la opinión de ellos. Si pudiera. Tan fácil que suena. Entre ayer y hoy casi estallo. Estrés por la cantidad de horas que he tomado en las escuelas sumado a la carga enorme de saberme o intuirme un objeto de diversión o burla. No soy el carismático docente que hace asados y arregla puertas, que se sabe y lo saben pragmático. Soy la inutilidad andando para las cosas más triviales. Soy la pasión personificada para lograr brotes de aprendizaje significativo (jamás reconocido en el medio de la escuela primaria, en los chicos y chicas. Eso aquí a veces no te lo perdonan. Se habla se escribe se simula toda la teoría de Piaget y Aussubel. Pero si empezás a practicarla y más sin carisma o con ciertas dosis de repulsión incorporadas, vas muerto. Me voy a fijar en Internet si encuentro una salida de emergencia vía zen o algo semejante para lograr ir pasando la situación de estar allí adentro de la escuela sin que me incomoden ni me perturben los comentarios las acciones los dichos las miradas las risas las burlas . Por que no pienso renunciar al menos por ahora. No pienso pedirme licencias largas por ahora. Creo que este año le doy batalla. Heroica resistencia. Pero casi reviento. La presión, el azúcar, mi cabeza, mis sistemas. Mis órganos. Mi energía. Mi ,Mi, el ego que me arrrolla. Arrullame al menos hijo de pe. No me arrolles, ego. Eguito. Por vos paradójicamente me la banco. Y a la vez gracias a vos me destruyen. Me erosiona la maldad. La tengo, también, de acuerdo. La maldad también es parte mía, la bondad también. No soy el docente que hace asados ni que se queda a ellos. Ni carne roja como. Sigo anotándome puntos.Excusas hay varias para zafar de esos asados y choriceadas. Mal delestómago, no arrancó el auto, soy capaz de faltar un día para no estar presente. Para no dar la cara. ¿Cuestión de huevos? No sé, no quiero que me rompan las pelotas, quiero estar medianamente adaptado a esa gente que me está rodeando en las escuelas. Que toma el té planea un cumpleaños de sus hijos en el pelotero y que canta el himno y hace defender a rajatabla la bandera argentina. ya aprendí hace rato que no sirvo para empatizarme con esta gente. la careteo, la piloteo a veces. Y una parte racional y algo optimista en mí me hace creer que todo está bien. que así es fácil llevar la carga, que la cosa no es tan tremenda. Hasta que estalla algo. hasta que el vómito incipiente es intolerable. Algo de zen, algo de algo, algo que me permita ser inmune a los comentarios y a los decretos y sentencias de ellos sobre mi persona. A seguir leyendo che. Pero a aplicar lo que leo. Esa es la cosa. Aplicarlo. Y otra vez lo pragmático, la ineficiencia propia para aplicar, para la practicidad. Hoy por hoy la estrella es quien habla más, quien hace más ruido, quien es más pragmático. La imagen. En las escuelas pasa. En la vida tal vez sería generalizar demasiado. Aunque no sé.
No maestro hablador parloteador. voz de trueno. No me pateés el lumbricario, dejalo ahí. No lo implementé para poder hacerme ver o anotarme puntos. Fue por convicción. Dejalo ahí, los chicos las chicas están disfrutando de él. La tiza y la pizarra son vomitivamente obsoletos. Así que sépanlo. El aprendizaje que da miedo, es el que se sale de los límites de la pizarra. Ese aprendizaje sirve de algo. Bienvenido seas. Lo demás se te va a los bronquios en forma de polvillo de tiza.
Estoy algo mejor, la manzanilla está haciendo efecto. tuve que escribir. Pude hacerlo.
Aproximadamente 6:18 de la mañana.